Fuente: huertademurcia.com
La Contraparada es la pieza fundamental para el sistema de riego de la huerta de Murcia desde hace siglos, justo donde el río hace su entrada en la depresión litoral murciana, pero no podemos olvidar las dos acequias que vertebran esta red de riego, uno de los sistemas más representativos del país. Con origen que se remonta a aprovechamientos hídricos de la huerta de Murcia, las dos grandes acequias son:
La Acequia Mayor Aljufía (procede del árabe al-Yawfiyya, «la del norte»), abastece de agua a todo el Heredamiento Mayor del Norte. Con un recorrido de 27 kilómetros de longitud pasa por las pedanías de Javalí Viejo, La Ñora, Rincón de Beniscornia, Guadalupe, La Albatalía, La Arboleja y el casco urbano de Murcia (antiguamente si contaba con tramos visibles dentro de la ciudad, hoy día el agua transcurre de forma entubada). Ramificándose en acequias más pequeñas que constituye una parte importante de la distribución de las aguas. En su último tramo se une a la acequia del Raal Viejo que se prolonga hasta la huerta de Orihuela.

Fuente: Arquitectura de Barrio
La Acequia Mayor Alquibla (procede del árabe al-Qibla, «la del sur»),construida posteriormente, abastece a las huertas de todo el heredamiento Mayor del Sur Segura, toma las aguas de la Contraparada y la transporta a lo largo de 22 kilómetros y medio de recorrido que pasa por diferentes localidades como Javalí Nuevo, Alcantarilla, Aljucer, Beniaján, Torregüera y Alquerías. Muchas acequias menores toman agua de esta acequia, construyendo una parte esencial de este sistema de recogida de agua, que posteriormente vuelven a desembocar en el cauce principal gracias a los azarbes que recogen las aguas sobrantes.

Fuente: Arquitectura de Barrio



