Los escarabajos que salen después de las lluvias

Escarabajo del romero. Fuente: iNaturalist

Después de varios días de lluvia, el entorno de la Contraparada cambia rápidamente. El suelo húmedo, el aumento de vegetación y la presencia de charcos temporales transforman el paisaje…y hacen aparecer animales que durante gran parte del año pasan desapercibidos. Entre ellos destacan numerosos escarabajos que parecen surgir de repente tras las precipitaciones.

Aunque muchas personas apenas reparan en ellos, los escarabajos son uno de los grupos de animales más diversos del planeta. En zonas mediterráneas como Murcia y la Contraparada, muchas especies pasan los periodos secos escondidas bajo piedras, enterradas o refugiadas en grietas mientras esperan condiciones más favorables para volver a la actividad.

La lluvia supone para muchos de estos insectos una auténtica señal de “reactivación”. La humedad reduce el riesgo de deshidratación y favorece la aparición de alimento, hongos, materia vegetal en descomposición y pequeños invertebrados. Por eso, tras episodios de lluvia, es frecuente encontrar escarabajos caminando por senderos, troncos, márgenes de acequias o incluso cruzando caminos durante la noche.

Uno de los grupos más habituales en ambientes secos son los tenebriónidos, escarabajos oscuros muy resistentes a las altas temperaturas y a la escasez de agua. Muchas de estas especies permanecen ocultas durante los periodos más cálidos y aumentan su actividad cuando el ambiente se vuelve más húmedo.

Varios representantes de la familia Tenebrionidae. Fuente: iNaturalist

También es frecuente observar pequeños escarabajos asociados a madera muerta, hojarasca o suelo húmedo. Estos insectos desempeñan un papel ecológico fundamental, ya que ayudan a descomponer materia orgánica y reciclar nutrientes dentro del ecosistema. Aunque suelen pasar desapercibidos, forman parte de los procesos que mantienen la fertilidad del suelo.

De la misma manera, las lluvias benefician a otros organismos que son fuente de alimento para los escarabajos, tales como hongos o pequeños invertebrados. Se crea así un efecto en cadena que incrementa temporalmente la actividad de numerosos animales del suelo.

Muchas especies aprovechan además las noches húmedas para desplazarse y reproducirse. Por eso, después de una tormenta, no es raro encontrar escarabajos cerca de luces artificiales o moviéndose lentamente por superficies mojadas. En algunos casos, estos periodos de actividad duran apenas unos días antes de que vuelvan el calor y la sequedad habituales del clima mediterráneo.

Aunque rara vez llamen la atención tanto como aves o mamíferos, los escarabajos son una parte esencial de los ecosistemas de ribera y de huerta. Su presencia después de las lluvias recuerda hasta qué punto pequeños cambios de humedad pueden reactivar una enorme cantidad de vida oculta bajo nuestros pies.